viernes, marzo 09, 2012

Aquí van un par de líneas que no logro conectar.

Tal vez si escribo más, como antes de que dejara de escribir, podría hablar mejor de lo que ahora hablo, porque siempre pensé que era mejor escribiendo que hablando, pero en ese entonces al menos hablaba, ahora me guardo tantas cosas, opiniones, consejos, quejas, deseos, sueños, ideas... que al dejar de escribir he perdido también el habla.

No es que no tenga amigos, buenos amigos, si los tengo, solo que el problema soy yo, lo sé, el problema es que no puedo contarle esto a un amigo simplemente así como así, no quiero decepcionar a nadie, o que se den cuenta de que tengo miedo, y es lo más estúpido porque es obvio que tengo miedo, la única constante en mi vida (sin contar con lo mucho que a el lo amo) ha sido siempre el miedo, el absurdo y ridículo miedo.

He llegado a un punto en mi vida en el que todas las decisiones que tomo son importantes, y digo esto como una declaración que aunque cuente con excepciones, o más bien, sea redundante, es preciso que se escriba tal cual, por la (valga la redundancia) importancia de la misma.

Sí, todas las decisiones son importantes, cada paso que damos nos lleva al siguiente y continúa una serie de acontecimientos de los que nacen otros y así sucesivamente, todo cuenta, sí, pero cuando has tomado tantas decisiones sin pensarlas, llega un momento en el que te das cuenta que no has llegado a ningún lado (o más bien no llegaste al lugar que te hubiera gustado y estas varado).

Volviendo a lo que me interesaba decir al principio: he llegado a un punto en el que todas las decisiones que tomo son importantes. ¿Por qué? ¿Qué cambió? ¿Que pasó? La respuesta es simple: El tiempo.

El tiempo que pasa sin detenerse a preguntarnos si estamos bien, si hemos hecho lo que queríamos, si queremos un poco más de el para divertirnos, o si acaso se nos antoja que de la vuelta y nos de la oportunidad de corregir algunos errores. Y los errores son eso, decisiones que hemos tomado y no podemos cambiar, cualquier cosa que podamos cambiar no es un error, es experiencia nada más.

¿Tomé hace 6 años una decisión equivocada? ¿Perdí tiempo valioso? Y ahora ¿Será correcta la decisión que estoy a punto de tomar? o tal vez serán otros 4 años en los que al final diga: me equivoqué?... No lo sé ahora con seguridad, por eso debo pensar en el futuro, en el futuro que no planeé antes, hace 6 años no pensaba en lo que vendría, en la vida que seguiría, en la vida real, ahora es en lo único que pienso, planes, metas, objetivos, la vida real, la vida que quiero a partir de ahora, y tengo miedo de equivocarme como siempre.

¿A quién le cuento ésto? ¿Quién me puede ayudar, responder aconsejar? Nadie. Pero al menos ya lo dije, y esta bien, esto es real.

lunes, marzo 05, 2012

Las 6 de la tarde

Placeres simples:

Ver y escuchar parvadas de pájaros ir y venir.

El sol de las 6 am

Caminar sin rumbo con el viento fresco y el sol cálido.

El sol de las 6 pm