sábado, septiembre 22, 2018

Sinceramente

Han pasado 23 días ya, casi un mes de irme de tu lado y siento que ha sido una eternidad.
He hablado con varias personas respecto a esto, de qué pasó, qué hemos platicado tu y yo,
qué quiero, a qué le tengo miedo, qué haré si ya no regresamos, les he dicho que aún tengo la esperanza de que estemos juntos de nuevo y para siempre.

Te pienso muchas veces durante el día, casi siempre preguntándome qué estarás haciendo en ese momento del día, dudo en mandarte mensajes, dejo de hacerlo porque no me contestas y te quiero odiar. Me vienen a la mente recuerdos felices y quiero llorar, mejor los aparto y comienzo a pensar en todo lo malo que pasó entre nosotros, en los últimos días que pasamos juntos en la casa y todas esas cosas desagradables y momentos incómodos que ocurrieron, y me siento molesta, pero me siento mejor.

Tantos pensamientos, tantas charlas, tantos mensajes y aún no logro decirlo, pero la verdad es solo una: estoy triste y me siento sin rumbo.

Seguiré haciendo planes ahora yo sola, seguiré trabajando en mí y en lo que hay a mi alrededor, seguiré haciendo lo que sé hacer, seguiré...