domingo, marzo 17, 2013

Niña mala

Desde hace mucho que sé, que un libro llega siempre en un momento adecuado, justo cuando lo necesitas, cuando necesita uno mismo leer las respuestas que posiblemente ya sabía pero había ignorado.

Bueno eso fue otra vez con Demian; que curioso que es la tercera vez que lo leo y lo entendí de manera diferente por tercera vez. No voy a mencionar ahora lo que me dijo esta vez Herman Hesse... en cambio prefiero escribir acerca de lo que me causó la niña mala las últimas casi 2 semanas que conocí su vida.

A Mario Vargas Llosa se le ocurrió meterme en la cabeza la personalidad de 2 seres humanos y mundanos quienes llegan a vivir una vida a la que yo personalmente envidio y temo a la vez.

No tiene caso que describa aquí la personalidad de la niña mala y de Ricardo, pues esto no se trata de una reseña literaria, sino de los estragos que me causó cada página que me devoré y me arrastró hasta la enajenación de esta historia. Lo que diré a continuación no lo entenderán hasta que hayan conocido la historia original, pero aún así trataré de explicarme, lo menos claro posible, si, lo menos.

He tenido el conflicto de haberme sentido identificada por ambos personajes, aunque siempre pasa que de 2 personajes: uno es quien te representa realmente y otro es quien te gustaría ser. Como en la insoportable levedad del ser donde yo quería ser Sabina pero realmente era una Teresa cualquiera. 

Aquí es un poco diferente. Yo veo a la niña mala como alguien que tiene la facilidad, el don, la suerte o la habilidad, yo que sé, de tener a cualquier hombre a sus pies y conseguir a cualquier costo el estilo de vida que desea. Y Ricardo como alguien común, con un sueño muy sencillo, muy anodino quizá...  En fin...

Por este tiempo sentí la necesidad de que alguien me amara como Ricardo a la niña mala, pero también de amar como Ricardo la ama. Masoquismo tal vez?, Necesidad de sufrir? Tener que sacrificarme, luchar y sudar sangre por las limosnas de cariño de alguien? SI! eso es enfermamente lo que he querido desde la primera hasta la última página del libro. Y de ser la niña mala también. también quiero portarme mal y hacer travesuras, que alguien corra detrás de mi y después de hacerle las peores cosas, me de la bienvenida con los brazos abiertos y me quiera cada día más y más con una pasión enloquecedora, con una devoción ciega, yo que sé.

Que perturbada estoy. ¿Que tan malo es tener el deseo de esa aventurilla pecaminosa? Ojalá aún tenga la oportunidad y la capacidad e ingenio de arrastrar a una (o unas) aventuras al protagonista de mi historia.

sábado, marzo 02, 2013

Lentamente

Quiero decirte que te amo, en voz baja y al oído,
quiero decírtelo como un beso lento y prolongado.

Vaciar mis pulmones, llenar tu corazón,
que sepas que es cierto, que es mucho y es cierto este amor!

Y no tengo más palabras, y no sé y no encuentro otra frase,
por eso quiero desmenuzar ese te amo, para que entre en cada fibra,
que se filtre poco a poco hasta tu alma y lo guardes allí,
y cada vez que te diga que te amo, se escuche un eco dentro de ti
y sientas como se expande y crece, y te puedas dar cuenta al fin...

Si lo pudiera decir más lento, si pudiera inyectarte mis palabras para que recorrieran tu ser,
y en cada latido tuyo se avivaran más, y valieran más, y quizá se acercarían a lo mucho que te amo.

Así te lo diré mi amor, como un beso lento y prolongado,
que puedas saborearlo, que quieras repetirlo tu también
que sientas que cada palabra y en cada ocasión es cierta, muy cierta esa oración.