-Te odio, y me odio a mi misma por odiarte y aún así ser como soy contigo-
Solo una vez he tenido cruda, provocada por el alcohol, y se siente mal muy mal, pero la cruda moral es algo que desgraciadamente no se quita con remedios caseros o comidas picantes, con una cerveza mañanera o unos chilaquiles verdes.
Ojalá pudiera volver a tener en mis manos el poder de decisión y esta vez decir un rotundo NO, y sin embargo se que muy probablemente volvería a quedarme callada y los sucesos seguirían su curso inevitable, ¿por qué? realmente no lo sé, no sé si porque soy débil, o soy mala.
Por favor, una pastilla, o un jarabe, o unas palabras mágicas o hipnósis que hagan olvidar y me hagan creer que conservo mi dignidad y no fui humillada por voluntad propia.
Fin (por favor fin)
No hay comentarios:
Publicar un comentario