No sé ni por donde empezar esto, como si realmente lo fueras a leer... y de todos modos aquí estoy con todo el sueño encima pidiéndome que me vaya ya a la cama, pero no, sé que debo escribir esto, te lo debo y me lo debo.
Estoy escuchando a Tiê, ¿recuerdas que una vez te dediqué una canción de ella? No creo que te acuerdes, pero fue justo que comencé a escucharla porque, a pesar de cantar en portugués, tiene una canción que se llama "Aula de francés" con letra en ese idioma. La encontré por la clase de francés a la que fui en ese año en que comenzamos a ser novios. Tu ibas a clases de portugués y yo de francés en la UVM, recuerdo que ahí conocí a "Migue" tu mejor amigo que años después se convertiría en nuestro compadre... creo que ya no se hablan, la verdad no sé mucho de ti desde hace tiempo, pero lo rumores llegan.
En este momento llevo puesta la pijama que me regaló tu mamá en una ocasión (no recuerdo qué se celebraba), y me dijo que era para temporada de calor hahaha, muy cierto. La vi hace 3 días en el baby shower de mi hermana, y de nuevo, como cada que la veo, me preguntó si tengo novio, si estoy saliendo con alguien "o que", y otra vez le dije que no hay nadie, que salgo mucho con amigas y amigos pero que no tengo novio y no me interesa porque así estoy muy bien siendo soltera (tremenda mentira que intento creerme siempre y que creo he logrado que los demás se crean). Después me llegó el comentario que le hizo a mi mamá "Pues siguen solteros los dos, nada está escrito". Escuchar eso me removió mil cosas, pero fingí que no era importante.
Sinceramente si me siento bien estando soltera, disfruto de muchas cosas en mi vida sin pareja, pero tu sabes que yo para lo que realmente soy buena es para amar, es lo que mejor sé hacer, entregarme y amar, dar mucho amor y esperar que me lo den de vuelta. Ese es mi mejor talento y desde que no tengo a quien amar he estado regalando y regando amor en donde no he debido, pero así se aprende ¿no?
La verdad es que desde el sábado he estado pensando mucho en ti, y veo una docena de cosas al día que me hacen pensar en ti: en la calle, en la recámara, en la cocina, en el patio, en las canciones, en una película, en mis sueños, mientras manejo... Me gustaría tanto que me vieras manejar mi carro, sé que estarías orgulloso de mi y dirías: que bueno Marinita, ¡Eso Patosh! Tardó mucho en llegar ese carro, y las clases de manejo que me prometiste nunca llegaron.
Siempre mal timing ¿no? El 1 de mayo del 2022 cumpliríamos 10 años de noviazgo y fue el día que comenzaste a mudarte, solo te vi por la ventana acompañado de ella (sin saber quien era o qué era en tu vida aun). Ese día lloré mucho. Días después ese mismo mes me llamaste para decirme que ya estabas con alguien y sentí que el mundo se me venía encima. Esa noche lloré todavía más. Unas semanas después, exactamente hace un año, el 1 de agosto del 2022 amanecí viendo la foto de ustedes dos, sonriendo, oficializando su noviazgo, felices, abrazados. Ese día lloré todavía mucho más, más de lo que alguien puede permitirse llorar durante todo un día y toda una noche. Esa mañana morí un poco y honestamente aunque reviví, una parte de mi no sobrevivió. Siento que algo se quebró y fue imposible de reparar.
No es reclamo, ya te reclamé en su momento todo lo que yo creí necesario desahogarme y reprocharte. Sé que las cosas no son como mi mente las planteó en ese momento pero yo estaba muy herida y sentí por primera vez un nivel de rencor, odio y desesperación que jamás había experimentado. Todo eso me hizo estallar reprochándote mentiras, infidelidades, cobardías, y lo que se me venía a la mente. Entiendo totalmente que a partir de ahí me hayas sacado por completo de tu vida, estuviste en todo tu derecho y no estoy molesta por ello, ya no estoy molesta en absoluto.
Me rompí de una forma que honestamente, no sé como logré ponerme de pie y seguir adelante. Después de un tiempo me dio paz saber que tu estabas bien, que al menos uno de los dos estaba siguiendo con su vida y siendo feliz, me dio también envidia como reconstruiste tu camino tan pronto y pensé muchas veces en que tarde o temprano tendrás con ella todo lo que yo una vez soñé contigo: las experiencias nuevas, los viajes, los logros y metas alcanzadas, la casa, la familia, las cosas simples, el café de los domingos, los perros, los paseos, y todo, todo eso que soñamos juntos y ahora compartes con alguien más.
Cuando te dije que me iba de tu lado te repetí varias veces que si me iba no regresaría, que ahí se terminaba todo y no había vuelta atrás, y sin embargo esperé semanas, meses, a que dijeras solo un par de palabras y me hicieras volver, deseaba con todo mi corazón que me buscaras y así pudiéramos seguir con nuestra historia de amor. Pero pasaron los días, las semanas, los meses y esas palabras jamás llegaron. Aún recuerdo el día que terminaste de llevarte tus cosas, ese día que subiste al carro a mis dos perritas y te despediste de mi con un abrazo y un beso en la frente. Yo no sabía que ese sería el ultimo día que te vería, el ultimo beso y el ultimo abrazo, de haberlo sabido te hubiera abrazado más fuerte, te hubiera robado otro beso más, te hubiera dicho te amo por ultima vez. Pero te fuiste sin decirme que era la ultima vez, te llevaste a mis perritas, te llevaste mis abrazos y mis besos, te llevaste a mi persona favorita en el mundo, para siempre y sin avisar.
Mi persona favorita. Viví más de 9 años riendo de tus chistes, aprendiendo de tus datos curiosos, conociendo tu música nueva, degustando tus snacks y desayunos, aprendiendo de plantitas de perritos y de países y ciudades lejanas. Siempre tenías algo ingenioso qué decir, siempre una forma graciosa y divertida de ver las cosas de la vida. Eras la única persona con quien podía chiflarme y ser una niña una "bebota". Eras mi mejor amigo, en quién más confiaba y a quien más quería por encima de todo el mundo, mi lugar seguro, mi hogar, el abrazo que calmaba y curaba los días malos y hacía mejores los días buenos. Eras el papá que quería para mi hija, el hombre con quien quería envejecer, eras mi compañero de planes y sueños, el amor de mi vida.
Fuiste un hombre muy importante en mi vida, aprendí mucho estando contigo y aprendí también cuando ya no estuviste para mi. Ahora puedo entender mejor mis errores y los tuyos, por eso quiero que sepas que no te guardo ningún rencor, no tengo ya nada que reprocharte ni te deseo nada malo, al contrario, soy feliz sabiendo que eres feliz porque entonces tomamos la decisión correcta al decirnos adiós, y aunque a veces parezca que no es así, realmente me alegro por ti. Hace un tiempo ya que acepté y me hice a la idea de que no te voy a olvidar porque es humanamente imposible de manera natural. Y sé, que el amor que te tuve puede que no sea del mismo modo, pero siempre va a existir, siempre te voy a amar, y siempre habrá amor de mi para ti.
No se si algún día nos volveremos a ver y podremos ser los amigos que quizá siempre debimos ser, te juro que hay tantas cosas que quisiera platicarte y compartir contigo porque de alguna forma tu eres el único que me entendería y eso me parte el corazón. Pero yo sé que eso es casi imposible, así que hoy te dejo ir. Te agradezco por todos esos años que me hiciste compañía, por todo lo bueno que trajiste a mi vida, gracias por ayudarme en lo que pudiste, gracias por haberme dejado ir para crecer y ser mejor. Perdóname por las veces que sin querer te hice daño, teníamos mucho que aprender. Espero que yo haya dejado algo bueno en ti. Gracias por todo, adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario